Respuestas Perfectas de un Ingeniero a la Guerra Colombiana

POR: IFASA.

 Cuando hablamos de guerra en Colombia, automáticamente pensamos en  los grupos al margen de la ley, sus daños, masacres, desplazamiento forzado,  muertes y desolación. No estamos equivocados en pensarlo, es lo que muchos  hemos vivido y recordamos. La violencia colectiva, la que más ha aplacado la  belleza cultural, natural, demográfica y deportiva de este país, pero también hay  otros tipos de guerras, las personales. Estas últimas, aunque duelen de forma  individual, no dejan de ser menos importantes que las colectivas. 

 En él 2016 se firmó el que pensamos iba a ser el fin de la guerra, un  acuerdo con la guerrilla más antigua del país, la guerrilla más grande y genocida  que se ha conocido en el sur del continente. A pesar de dar muy buenos frutos  este documento no fue el fin sino el inicio del reconocimiento de otra guerra y  permitió ver que no solo las FARC causaban muertes en este país, los carteles  luchando por poder, las disidencias, las bandas de micro tráfico, el maltrato  intrafamiliar, el suicidio, entre otros matan miles de colombianos al año.  

 Para muchos de los casi 51 millones de colombianos que amamos  profundamente esta patria creer que estamos destinados a vivir en constante  guerra es cotidianidad, la esperanza de una paz, de un tan anhelado postconflicto  verdadero es cada día una fe efímera que permanece tanto como tardes en ver  las noticias de la mañana. El temor de expresarse en la casa, las reglas  autoritarias de tu padre o madre te atemorizan y no dejan relucir tu pensamiento  diferente, obligando desde el bello amanecer criollo a un oscuro resto de día que  poco a poco se convierte en tu opaca vida, queriendo hacerte ver que los demás  te aceptan, es ahí cuando empiezas a no aceptarte, a decaer y a querer vivir una  vida distinta, justo así muchos jóvenes desarrollan trastornos y enfermedades,  entonces nos preguntamos ¿cómo atacamos esto?, ¿Son responsables las familias, la sociedad o el colegio? Proponer una solución a esto es mi  responsabilidad. 

 Cuando salí a hacer encuestas en la ciudad de Montería con la premisa  ¿cuál creía cada conciudadano era la posible solución a la guerra en Colombia?  cerca del 90% me dijo que era la educación, entonces les seguí preguntado, pero  ¿cómo? Explícame mejor la idea, esta vez el porcentaje subió un 99% dijo "ay el  colegio, la familia". Ideas vagas de una posible solución. Me dí a la tarea de  estudiar el proceso educativo en Colombia para superar la guerra, todo pinta bien,  el acuerdo de paz más integral que se había firmado en la historia. Me gradué  después de firmarse el acuerdo de paz y en mi colegio jamás se dictó la cátedra  de paz, o alguna clase referente al tema del postconflicto, hoy día se imparten  cursos en los colegios, muy básicos, pobres de conocimientos y precarios de  soluciones, entonces ¿son los padres consientes de este tema? La mayoría no  sabe cuál es el plan educativo de la institución donde asiste su hijo.  

 Como ingeniero industrial estoy predispuesto a buscar la solución más  óptima a cualquier problema presentado en mi empresa, por eso decidí proponer  una solución óptima y sin violencia al problema de la guerra en Colombia, LA  EDUCACIÓN, una educación orientada a conocer el entorno social del  estudiante, conocer su opinión, sus gustos, sus miedos y potenciales cualidades  a relucir, hacer acompañamiento y hacerlos partícipes, enseñarlos a ser  autodidactas, potencializar sus cualidades para que aprendan a convivir con las  destrezas, habilidades y desventajas de sí mismos y los demás. No es fácil y no  se espera un cambio a 2 o 3 años, es una solución factible a ver resultados en por  lo menos 10-15 años, atacar el problema desde cero, empezar el modelo  educativo desde la niñez temprana, la acción del estado a temprana edad por  medio de una educación que comprenda todos los ámbitos y puntos de vista de  la sociedad, ponerle al partícipe de la sociedad las cuentas claras, no obstruir su  proceso de aprendizaje ni de curiosidad u observación, cerrarle las puertas al aprendizaje mecánico y apostarle todo a uno crítico, que nos obligue a pensar y  actuar de forma coherente y sin dañar al otro, del cual necesitamos y solo unidos  se puede lograr darle un mejor país a la futura descendencia, pero esto no es solo  responsabilidad del ente educativo o el estado, todos los partícipes de la sociedad  deben cumplir un papel fundamental, radica ahí el problema, no podemos  controlar qué hacen fuera del colegio y por eso nos costará tanto tiempo poder ver  los resultados que queremos para nuestra sociedad. Porque los niños que  aprenden enseñaran afuera y empezaremos a cambiar con los colegios como  núcleo de esta célula a la que llamamos sociedad. 

 Creo firme y reiterativamente que la inclusión total de todos los miembros  participantes de la sociedad en los aspectos que pudiese, promueve una mejor  comunicación entre sujetos, si se conoce que quiere la otra persona, se sabe que  puede o no hacer cada quien, en pro de su conciudadano, posibilitando una mejor  convivencia en paz y armonía, características un poco imposibles de obtener sin  aplicar el modelo expresado anteriormente. 

 Quiero terminar con una reflexión “la guerra en Colombia no es imposible  de superar, se puede aplacar, se puede acabar, unidos por un propósito podemos  lograrlo, el objetivo está”, ¿tienes la disposición para generar el cambio?


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